Mostrando entradas con la etiqueta Reflexión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reflexión. Mostrar todas las entradas

27/5/11

A veces tenemos que acudir ante el lecho de algún moribundo y no podemos lograr que un sacerdote se llegue a suministrar el sacramento de la unción.
No podemos sumar nuestra impotencia al dolor de sus parientes y amigos que sienten que su ser querido se les va sin el consuelo de la asistencia sacerdotal.
Recordemos en esos momentos, lo que la Divina Misericordia enseñó a sor Faustina.:
"Esta oración es para aplacar Mi ira, la rezarás durante nueve días con un rosario común, de modo siguiente: primero rezarás una vez el Padre nuestro y el Ave María y el Credo, después, en las cuentas correspondientes al Padre nuestro, dirás las siguientes palabras: Padre Eterno, Te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero; en las cuentas del Ave María, dirás las siguientes palabras: Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero. Para terminar, dirás tres veces estas palabras: Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero"
"A las almas que recen esta coronilla, Mi misericordia las envolverá en vida y especialmente a la hora de la muerte" “…cuando recen esta coronilla junto a los moribundos, Me pondré entre el Padre y el alma agonizante no como el Juez justo sino como el Salvador misericordioso"
 
Con un mensaje así, no nos queda más que trasmitir esperanza

28/3/11

PALABRAS SIEMPRE OPORTUNAS

El siguiente párrafo es la presentación de la página de Internet de la ORDEN HOSPITALARIA DE SAN JUAN DE DIOS de la provincia de Sevilla, en España.


Por la generalidad de sus conceptos, nos caben también a nosotros. Por eso, aunque sabidos y muchas veces repetidos, es bueno tenerlos siempre presentes:



La Pastoral de la Salud es la acción evangelizadora de acompañar a las personas que sufren, ofreciendo con la palabra y con el testimonio la Buena Nueva de la salvación, tal y como lo hacía Jesús de Nazaret, siempre desde el respeto a las creencias y los valores.



El enfermo o el necesitado tiene dañada su salud, lo que pone en crisis a toda la persona.



Estamos convencidos de que la fe en Jesucristo es una fuente de salud y de vida. Por ello, tratamos de poner en contacto a la persona en crisis con su dimensión de fe, si es creyente, para que desde ese encuentro surja una fuente de salud integral. Y, si no es creyente, le ofrecemos un acompañamiento humano aportándoles nuestra ayuda para que afronten con esperanza las grandes preguntas de la vida que se ponen de manifiesto en el momento de la enfermedad o de la exclusión social

17/12/10

EL AGENTE DE SALUD

Queremos hoy hacer una breve reflexión sobre el trabajo que nos compete en la que llamamos “Pastoral de la Salud”.

Si queremos definir esta tarea, podemos recurrir al padre Mateo Bautista, que nos dice:

“Pastoral de la salud es la presencia y acción, en nombre del Señor Jesús, el Salvador, de un ministerio de relación de ayuda, específico, entusiasta, encarnado, capacitado, iluminativo, celebrativo, creativo y organizado.”[1]

Con menos técnica, pero llegando a la profundidad del espíritu, Benedicto XVI ha dicho:

“Los agentes sanitarios cristianos deben convertirse en una caricia de Dios para sus hermanos enfermos”.[2]

Nuestra misión como agentes de la Pastoral de las Salud, puede desarrollarse sin que lo sepamos y aún contra nuestra propia voluntad, cuando la vida nos pone ante un enfermo, ya sea un vecino, un amigo o un pariente.

Ese el momento en que nuestra palabra debe transformarse en la caricia de Dios que el paciente espera. Ni nosotros ni el enfermo necesitamos nada más.



[1] Vida Pastoral.- Boletín on line – Enero-febrero 2002

(http://www.san-pablo.com.ar/vidapastoral/?seccion=articulos&id=7)

[2] Audiencia con el Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud 22 de marzo de 2007. (http://es.catholic.net/laicos/622/2706/articulo.php?id=31001)

26/2/10

PARA REFLEXIONAR


Hoy vamos a reproducir unas poquitas pero muy importantes palabras escritas por el P. Salvador Navarro Vidaurri de México.
EL VOCABULARIO DE LA MISERICORDIA
El agente de pastoral se convierte en instrumento de misericordia en la medida en que sabe integrar y desarrollar los 4 verbos que sintetizan el vocabulario de la misericordia:

¿Qué puedo HACER por el enfermo?
¿Qué puedo COMUNICAR al enfermo?
¿Qué puedo SER para el enfermo?
¿Qué puedo APRENDER del enfermo?

21/12/09

PARA ADVIENTO

A Nuestra Señora de los Brazos Vacíos

Señora del Adviento,
Señora de los Brazos Vacíos,
Señora de la preñez evidente y extenuante.
Cuánto deseamos que camines con nosotros.
Cuánto necesitamos de ti, mujer del pueblo,
que viajas presurosa y alegre a servir a Isabel,
a pesar de tu vientre pesado y fatigoso.
Entre las dos tejerán esperanzas y sueños.

Señora del Adviento,
Señora de los Brazos Vacíos,
también nosotros estamos preñados
de esperanzas y sueños.
Soñamos con que el canto de las aves
no vuelva a ser turbado por el ruido de las balas.
Soñamos con nuestros niños sin temores,
cantando al fruto de tu vientre ya cercano.
Soñamos con los niños hispanos
durmiendo tranquilos al arrullo de un villancico.
Soñamos que nuestros viejos mueren tranquilos y en paz
murmurando una oración.

Soñamos con que algún día
podremos volver a tener sueños y utopías y esperanzas.

Señora del Adviento,
la de los Brazos Vacíos,
visítanos como a tu prima.
Monta tu burrito y ven presurosa.
Nuestros corazones son pesebres huecos y fríos
donde hace falta que nazca tu Hijo.
Ven, Señora, con tus gritos de parto
a calentar nuestros corazones,
a seguir tejiendo esperanzas con nosotros,
como lo hiciste con Isabel.
Solo así, en medio de la noche
iluminada por tus brazos ahora llenos
y por tus pechos que amamantan,
podremos volver a soñar...
podremos gritar ¡Es Navidad!

Autor: Carlos Mario Cano R.