30/4/11
BEATIFICACIÓN
4/2/11
ALGO SOBRE EL BAUTISMO

No estará de más ahondar un poco más en el tema.
Por de pronto, veamos qué es el Bautismo.
El Código de Derecho Canónico (CDC), dice:
“El bautismo, puerta de los sacramentos, cuya recepción de hecho o al menos de deseo es necesaria para la salvación, por el cual los hombres son liberados de los pecados, reengendrados como hijos de Dios e incorporados a la Iglesia, quedando configurados con Cristo por el carácter indeleble, se confiere válidamente sólo mediante la ablución con agua verdadera acompañada de la debida forma verbal.” (CDC 849)
Hay una hermosa definición en las Indicaciones Pastorales para el Bautismo de Niños de los Obispos de la Provincia Eclesiástica de Buenos Aires, dadas a conocer en el año 2002:
“En el Bautismo celebramos la paternidad de Dios, que por el don de su Espíritu nos hace hijos en el Hijo, liberándonos del pecado e incorporándonos a su Pueblo, la Iglesia, signo e instrumento de la comunión de los hombres con Dios y de los hombres entre sí.”
El bautismo es único e irrepetible.
“Es capaz de recibir el bautismo todo ser humano aún no bautizado, y sólo él.”Lo que da por tierra con supuestos “rebautismos” y también con “bautismos” de animales o cosas (barcos, casas).
(CDC 864)
Como dijimos, en caso de necesidad urgente, puede bautizar “cualquier persona que tenga la debida intención” (CDC 861) y, en tal caso, “deben cumplirse sólo aquellas cosas que son necesarias para la validez del sacramento” (CDC 850)
Esas cosas son: Agua sobre el bautizado y fórmula (“yo te bautizo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”)
Algo que quizás no sea tan conocido es lo que indica el CDC en su artículo Nº 868 § 2
“El niño de padres católicos, e incluso de no católicos, en peligro de muerte, puede lícitamente ser bautizado, aun contra la voluntad de sus padres.”Es que con ello le estamos abriendo un camino al cielo. Claro que no sería bueno en ese momento ponerse a discutir con los padres. En tal caso elevemos una oración encomendando su alma a la misericordia de Dios.
Por último recordemos que
“En la medida de lo posible se deben bautizar los fetos abortivos, si viven.” (CDC 871)
La situaciones aquí planteadas no son sencillas y conllevan muchas veces una un dolor y una crisis espiritual para las familias y para el agente de pastoral que debe intervenir.
En estos casos no hay más que “hacer de tripas corazón”, como dice el paisano, y cumplir con nuestros deberes de cristianos.![]()
7/10/10
EL PAPA Y EL ROSARIO COTIDIANO

“Octubre es el mes del Santo Rosario, que nos invita a valorar esta oración tan querida a la tradición del pueblo cristiano”. Con esta frase, el Papa Benedicto XVI exhortó a los fieles a “redescubrir” el rezo del Rosario, durante la Audiencia General celebrada el 6 de octubre en la Plaza de San Pedro.
El mensaje estuvo incluido dentro del tradicional saludo a los enfermos, los jóvenes y los recién casados.
A los jóvenes les pidió “hacer del Rosario su oración de todos los días”.
A los enfermos: “Os animo a vosotros, queridos enfermos, a crecer, gracias al rezo del Rosario, en el confiado abandono en las manos de Dios”
A los recién casados los invitó “a hacer del Rosario una contemplación constante de los misterios de Cristo”.
14/6/10
PROGRAMA RADIAL
Nos llega un mensaje del boletín "Vida Diocesana" de la diócesis Merlo-Moreno:
parroquiales y el trabajo de los decanatos y áreas de pastoral. Les pedimos que, por favor, lo difundan en sus comunidades. Gracias de todo corazón. Un cordial saludo en Jesús y María, Hna. Teresa
16/4/10
COMPROMISO CON LA SALUD

En estos tiempos en que a los católicos nos resulta cada vez más difícil contrarrestar la campaña en contra que se ha desatado en el mundo, no está de más conocer algunos datos.
El Pontifico Consejo para la Pastoral de la Salud (PCPS), es un discaterio que, al cumplir el 25º aniversario de su fundación, ha dado a conocer que la Iglesia Católica administra y sirve el 26 por ciento de los centros hospitalarios y de ayuda sanitaria que existen en todo el mundo.
La Iglesia tiene 117 mil centros de salud, incluyendo hospitales, clínicas y casas de alojamiento para huérfanos; 18 mil dispensarios y 512 centros para la atención de personas con lepra.
El PCPS tiene una revista y decenas de publicaciones
Su compromiso es promover la defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural, dándole también sentido al dolor y al sufrimiento. Se propone iluminar el inicio de la vida y su continuación para que tenga sentido cuando parece que no lo tiene.
14/2/10
PEDIDO ESPECIAL DE ORACIÓN
Debió ser operada de urgencia en el hospital de Rodríguez y ya se encuentra reponiéndose en su casa.
Nuestro deseo es que muy pronto haya olvidado este mal momento que le tocó vivir.
12/2/10
LA IGLESIA Y LOS ENFERMOS
Publicamos la carta que ha escrito monseñor Francisco Gil Hellín, Arzobispo de Burgos, con motivo de la Jornada Mundial del Enfermo celebrada el 11 de febrero, conmemoración de la Virgen de Lourdes.
El cristianismo está lleno de paradojas. La mayor de todas es, quizás, que el dolor es fuente de alegría y que la cruz es instrumento de redención. Lo decía el Venerable Juan Pablo II, en una encíclica memorable que escribió sobre el dolor: «El sufrimiento humano ha entrado en una dimensión completamente nueva y en un orden nuevo en la pasión de Cristo», porque «allí ese sufrimiento ha sido unido al amor que crea el bien», y «el bien supremo de la redención del mundo ha sido sacado de la cruz de Cristo» (Salvifici doloris, 18).
Mirado el dolor y la enfermedad desde esa perspectiva, se comprende bien lo que Benedicto XVI haya escrito: «Lo que cura al hombre no es esquivar el sufrimiento y huir ante el dolor, sino la capacidad de aceptar la tribulación, madurar en ella y encontrar en ella un sentido mediante la unión con Cristo, que sufrió con amor infinito» (Spe salvi, 38).
Con todo, sería un flagrante error no hacer nada para aliviar y combatir el dolor. Al contrario, la lucha contra la enfermedad es para los cristianos un modo concreto de introducirse en el surco de la misión salvífica de Cristo, Médico divino que «pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo»; y tomarse en serio el mensaje que dio a sus apóstoles: «Curad a los enfermos». 
La Iglesia asumió con alegría este encargo. De hecho, ya en las primeras comunidades cristianas existió la costumbre de que los presbíteros ungiesen con el óleo santo a los enfermos para aliviarles en su enfermedad. Desde entonces, aunque las formas han sido muy variadas y múltiples las estructuras, la Iglesia no ha cesado de inclinarse, como buena samaritana, sobre los hombres y mujeres que encuentra malheridos en su cuerpo, en su psique y en su corazón, y llevar el bálsamo de su presencia y el aceite de su ayuda. ¡Cuántos hospitales, cuántos dispensarios, cuántos consultorios, cuántas clínicas han surgido como fruto del amor compasivo de los cristianos!
En el momento actual, la enfermedad sigue sin ser vencida. Han sido superadas algunas de sus formas, pero han aparecido otras nuevas, quizás más virulentas. Pienso, por ejemplo, en tantos matrimonios rotos, en tantas familias desestructuradas, en los emigrantes desprotegidos, en los ancianos solos y/o despreciados, en los enfermos incurables, en las madres que sufren el síndrome del postaborto, en tantos padres a los que angustia el enfriamiento y la increencia de sus hijos. Sin contar los que sufren los efectos de la drogadicción, del alcohol, del Sida, de la ludopatía, de las enfermedades venéreas, etcétera.
Para recordarnos todo esto y convocarnos a una acción solidaria y generosa, la Iglesia ha instituido la Jornada Mundial del Enfermo, que se celebrará el próximo día once de febrero, fiesta de las aparición de la Santísima Virgen en Lourdes. En este año sacerdotal me dirijo en particular a los sacerdotes que estáis enfermos e invito a los que estáis sanos «a no escatimar esfuerzos para prestar a los enfermos asistencia y consuelo», conscientes de que «el tiempo transcurrido al lado de quien se encuentra en la prueba es fecundo en gracia para todas las demás dimensiones de la pastoral» (Benedicto XVI, Mensaje para la Jornada del Enfermo, de este año).
A quienes sufrís en este momento una enfermedad, «os pido -uniéndome al Papa- que recéis y ofrezcáis vuestros sufrimientos por los sacerdotes, para que puedan mantenerse fieles a su vocación y su ministerio sea rico en frutos espirituales». 
15/1/10
EL PAPA CON LOS ENFERMOS
Benedicto XVI pidió respeto y apoyo para los enfermos incurables, con quienes se encontró personalmente e invitó “a encontrar en Jesús apoyo y consuelo, para no perder nunca la confianza y la esperanza”.
“Hoy, la prevalente mentalidad de la máxima eficacia tiende a menudo a marginar a estas personas, considerándolas una carga y un problema para la sociedad”, lamentó.Pero, añadió, “quien tiene sentido de la dignidad humana sabe, en cambio, que deben ser respetados y apoyados mientras afrontan la dificultad y el sufrimiento ligado a su estado de salud”.
También dirigió un discurso a los hospitalizados y al personal médico y asistencial: “Hoy se recurre cada vez más a la utilización de los cuidados paliativos, que pueden aliviar el dolor derivado de la enfermedad y ayudar a las personas enfermas a vivirla con dignidad. Sin embargo, además de los indispensables cuidados clínicos, hay que ofrecer a los enfermos gestos concretos de amor, de cercanía y de cristiana solidaridad para salir al encuentro de su necesidad de comprensión, de consuelo y de constante ánimo”.
Ofreció palabras de aliento a las personas que, “haciéndose iconos concretos del buen samaritano, que tiene compasión y cuida del prójimo, ofrecen cotidianamente a sus acogidos y a sus congénitos una asistencia adecuada y atenta a las necesidades de cada uno”.
Y a los enfermos, quiso llevarles “un concreto testimonio de cercanía y de afecto”. “He visto en vuestros ojos la fe y la fuerza que os sostienen en las dificultades”, les dijo.
“Vuestra enfermedad es una prueba bien dolorosa y singular, pero ante el misterio de Dios, que ha asumido nuestra carne mortal, adquiere su sentido y se convierte en don y ocasión de santificación”, prosiguió.
“Cuando el sufrimiento y las molestias se vuelvan más fuertes, pensad que Cristo os está asociando a su cruz porque quiere decir a través vuestro una palabra de amor a cuantos han perdido el camino de la vida y, encerrados en su propio vacío egoísmo, viven en el pecado y en la lejanía de Dios”, indicó.
FUENTE: Zenit
Ver el video:
Leer el discurso completo haciendo click AQUÍ
29/11/09
UN NUEVO VÍNCULO.

Hoy inauguramos esta nueva relación con la comunidad de Moreno.
La tecnología nos brinda la oportunidad de comunicarnos cada vez con más personas.
Sin embargo, nada puede reemplazar nuestras manos en las manos del enfermo ni nuestras palabras en su oído.
Por eso este blog debe ser un vínculo, para compartir experiencias, comunicarnos las novedades, prepararnos adecuadamente para nuestra misión.
Pero, sobre todo, para unirnos en nuestra oración por los enfermos.
Que la Virgen de la Salud nos ayude en este propósito.
